Nutrición naturalista. ¿Cómo practicarla?

La nutrición naturalista es una filosofía que todos podemos seguir, es mucho más fácil de lo parece. Significa alimentarnos con sentido común, con consciencia y responsabilidad, algo que en el ámbito de la alimentación se ha vuelto un rara avis.

Nutrición naturalistaLa nutrición naturalista es prevención en salud e implica apostar por una alimentación sencilla y natural protagonizada por alimentos frescos de temporada, algo que hacían nuestros abuelos sin ningún problema. Hoy en día en la sociedad de la opulencia, la rapidez y los excesos en la que vivimos, la comida se ha convertido en un capricho, en un consumo inmediato de cualquier cosa muchas veces envasada que nos puede saciar, pero no nos nutre. De hecho ese consumo rápido e impulsivo ha desnaturalizado a su vez los sabores, las texturas y los olores, sin saber distinguir bien el auténtico sabor y aroma de un tomate, un melocotón, un calabacín o de la manzanilla, el romero… Esta tendencia nos aleja de ese naturalismo tan necesario para dotar a nuestro organismo de los recursos que necesita para funcionar bien y sentir un verdadero bienestar.

La alimentación saludable puede parecer más costosa en tiempo y en dinero, pero realmente es cuestión de hábito y de experimentarla para comprobar su grandeza. Si uno se permite la oportunidad de probar, de sentir, de experimentar, seguro que no le quedan ganas de volver a esa comida inmediata y desnaturalizada, llena de conservantes, colorantes, grasas saturadas, aromatizantes y a saber que otras cosas más. Verdaderamente es muy placentero ir al mercado y ver y elegir las verduras y frutas para la semana, disfrutar del aroma, de los colores, de las formas… Es un acto en sí mismo que ya nos está nutriendo.

El ritual de la masticación, la moderación y la escucha.

¿Te suena comer delante del ordenador, viendo la tele o en la parada del autobús a todo gas porque no tienes tiempo, engullendo cualquier cosa? La forma de comer es otra de las claves muy importantes dentro de la nutrición naturalista y la masticación es fundamental. Una buena masticación y ensalivación de cada bocado hace que se incremente de forma considerable el aprovechamiento de los nutrientes y de la energía que este posee. Y a su vez va a hacer que te sientas saciado/a antes.

Otro de los rituales clave de la nutrición naturalista es la moderación. Comer menos es importante para conseguir una buena nutrición, evitando el agotamiento del sistema digestivo. Muchas veces comemos por comer, por aburrimiento, por imposiciones o incluso por sed, sin ser conscientes que lo que tenemos es sed en vez de hambre, esto lo único que provoca es saturación y que órganos como el hígado, los riñones, los intestinos, los pulmones o la piel no puedan realizar su función depurativa y eliminatoria correctamente. De ahí lo importante de desarrollar una escucha consciente de nuestro organismo para no comer de más o no comer sin realmente tener hambre.

10 sencillas recomendaciones para practicar una nutrición naturalista.

1.- Come siempre variado. Consume alimentos diferentes, verduras, frutas, cereales, legumbres, frutos secos… Que tu cesta de la compra semanal sea variada, colorida y aromática.

2.- Cuidado con las grasas saturadas. Consume menos alimentos ricos en estas grasas poco beneficiosas para salud presentes en embutidos, pastelería industrial, lácteos o carnes rojas.

3.- Menos proteínas de origen animal. Reduce el consumo semanal especialmente de carnes rojas y procesadas.

4.- Evita los dulces industriales, azúcar refinado, sacarosa y fructosa, desmineralizan y desvitalizan el organismo.

5.- Consume más verduras y frutas frescas al día que están llenas de vitaminas, minerales y fibra.

6.- Más cereales integrales frente a los refinados. Además de ricos en fibra, son una excelente fuente de vitamina B, que es la vitamina del sistema nervioso que ayuda a defendernos del estrés y a descansar y dormir bien.

7.- Menos sal y alimentos salados. Es importante acostumbrar al paladar a disfrutar del sabor auténtico de cada alimento. Es mejor condimentar la comida con hierbas frescas o secas como el orégano, la albahaca, el perejil, el cardamomo…

8.- Bebe más agua mineral o infusiones. La hidratación es clave para un buen funcionamiento del organismo, no olvidemos que el agua es el principal componente del cuerpo humano que posee 75 % de agua al nacer y cerca del 60 % en la edad adulta.​

9.- Mejor varias comidas sencillas al día que pocas muy copiosas.

10.- Amor y cariño por los alimentos en la cocina. Cocínalos a bajas temperaturas, evita el microondas. Apuesta siempre por alimentos frescos y naturales, frente a los procesados.

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